La micropigmentación de labios no es un tratamiento para transformar, ni para exagerar.
Es un trabajo pensado para devolver color, equilibrio y definición, respetando siempre la forma natural del labio.
Con el paso del tiempo, los labios tienden a despigmentarse, especialmente en los bordes, perdiendo contraste y frescura. Mi trabajo consiste en recuperar visualmente ese color perdido y realzar el labio desde la naturalidad, sin artificios.
No realizo perfilado de labios.
Tampoco utilizo la micropigmentación para dar volumen. La micropigmentación no rellena, no hincha y no sustituye a otros tratamientos médicos o estéticos.
Mi forma de trabajar consiste en colorear todo el labio, de manera uniforme y delicada, utilizando tonos naturales que se adapten al tipo de piel, al subtono y a la armonía del rostro de cada persona. El objetivo es que el labio se vea sano, definido y equilibrado, no maquillado.
Resolvemos tus dudas antes de empezar.
Es una técnica destinada a aportar color y uniformidad al labio, respetando siempre su forma natural.
No sirve para dar volumen ni para modificar la anatomía, sino para devolver frescura, equilibrio y definición mediante el color.
No.
La micropigmentación no da volumen ni sustituye a tratamientos médicos o estéticos como el ácido hialurónico. Su función es exclusivamente aportar color.
No.
No realizo perfilado. Trabajo coloreando todo el labio, respetando su contorno natural, para conseguir un resultado suave, integrado y sin efectos artificiales.
Sirve para recuperar visualmente el color que se pierde con el paso del tiempo, especialmente en los bordes del labio, y para realzar su forma natural sin forzarla.
No.
El color nunca será sólido. La micropigmentación implanta el pigmento en forma de píxeles, creando una trama que se mezcla con tu color natural.
El resultado es transparente, natural y con profundidad, no un labio “pintado”.
No funciona como una barra de labios.
El pigmento siempre se mezcla con tu color natural, por lo que el resultado final nunca será exactamente el color que ves en el bote. Se busca un tono que se integre con tu base natural y se acerque al efecto que deseas.
Sí, es posible realizar el tratamiento.
En estos casos primero se neutraliza y aclara el tono natural del labio, lo que requiere más sesiones que en un labio pálido. El proceso es progresivo, pero los resultados quedan muy naturales y bonitos.
Se valoran de forma individual.
Hay asimetrías que se pueden mejorar visualmente mediante el color y otras que no conviene forzar. Durante la valoración previa se explica qué es realista en cada caso.
Puedes ver ejemplos reales en la galería de imágenes.
Normalmente el tratamiento se realiza en 2 sesiones.
Si la clienta desea un color más intenso, se puede realizar una tercera sesión.
Las sesiones deben espaciarse entre 21 y 30 días, para permitir una correcta cicatrización y valorar cómo ha fijado el color antes de continuar.
No.
Es un tratamiento perfectamente tolerable. Durante el procedimiento se aplica una vaselina con anestesia tópica, lo que mantiene las molestias bajo control.
El proceso es sencillo.
Durante los primeros 2 o 3 días los labios estarán más secos y se formará un pequeño pellejito que se desprenderá solo.
Durante ese tiempo:
De forma orientativa, el retoque suele ser necesario a partir de los 2 años o más, dependiendo del tipo de piel y de cómo cada organismo metaboliza el pigmento.
Sí, pero es imprescindible comunicarlo antes del tratamiento.
En ese caso, tu médico deberá recetarte un antivírico preventivo, que se toma durante unos 5 días, incluyendo los 2 días previos al tratamiento, para evitar reactivaciones que impidan la correcta fijación del pigmento.
Sí, es compatible.
Si el relleno es reciente, conviene consultar con tu médico estético a partir de cuándo aconseja realizar la micropigmentación.
Definitivamente, primero la micropigmentación.
El relleno no es permanente. Si primero se realiza la micro, se trabaja sobre la forma real del labio. Las asimetrías de volumen, si existen, pueden corregirse después con relleno, no al revés.