La despigmentación láser es una herramienta que utilizo para aclarar, corregir o eliminar tatuajes y trabajos de micropigmentación que no han envejecido bien o que interfieren con un nuevo tratamiento.
No siempre se trata de borrar por completo. En muchos casos, el objetivo es limpiar la zona, reducir la saturación del pigmento o eliminar colores indeseados para poder trabajar después con mayor control y naturalidad.
El trabajo se realiza de forma progresiva y respetuosa con la piel. El número de sesiones varía según el tipo de pigmento, su profundidad, el color y la respuesta de cada piel. Entre sesiones es fundamental dejar tiempo para que el organismo elimine el pigmento de forma natural.
Utilizo el láser tanto en tatuajes como en micropigmentaciones (cejas, capilar, labios u otras zonas), especialmente cuando el color ha virado, está demasiado saturado o impide realizar un nuevo trabajo con un resultado limpio.
Como en todos mis servicios, todo parte de una valoración individual, donde explico con honestidad qué se puede conseguir y qué no.
Aquí no se trata de borrar sin criterio, sino de preparar la piel para hacerlo mejor.
Resolvemos tus dudas antes de empezar.
Sí.
Contamos con *tecnología láser de picosegundo*, especialmente eficaz para la eliminación de tatuajes. Este tipo de láser fragmenta el pigmento en partículas muy pequeñas para que el propio organismo lo elimine de forma progresiva, respetando la piel.
No siempre.
Depende del tipo de pigmento, del color, de la profundidad a la que fue implantado y de cómo haya respondido la piel con el tiempo. En muchos casos se puede eliminar por completo y en otros aclarar lo suficiente como para poder realizar un nuevo trabajo con buen resultado.
No hay un número fijo.
Depende del tipo de pigmento, de la profundidad, de la antigüedad del trabajo y de la respuesta de cada piel.
En el caso de las *cejas, los **colores grisáceos o negros* suelen borrarse *muy rápidamente, en algunos casos incluso **casi al instante en la primera sesión*.
En cambio, los *tonos rojizos, anaranjados o cálidos* suelen tardar bastante más y requieren *más sesiones*, ya que son pigmentos más resistentes.
Normalmente debe pasar *alrededor de un mes* entre una sesión y la siguiente.
Este tiempo es necesario para que el organismo elimine el pigmento fragmentado y para que la piel se recupere correctamente.
La sensación varía según la zona y la persona, pero suele ser *bien tolerada*.
Las sesiones son rápidas y, cuando es necesario, se utilizan sistemas para minimizar las molestias.
Es normal observar *ligera hinchazón*, aunque esto varía mucho de una persona a otra.
Puede aliviarse aplicando *compresas frías o hielo*.
En algunos casos pueden aparecer *pequeñas lesiones en capilares superficiales, lo que provoca enrojecimiento de la piel. Este efecto suele desaparecer en **2 o 3 días*.
Cuando se utiliza con criterio y a la potencia adecuada, *no*.
Es fundamental no forzar el proceso y respetar los tiempos entre sesiones para permitir una correcta recuperación de la piel.
Sí.
El láser puede utilizarse tanto en tatuajes como en trabajos de micropigmentación (cejas, capilar, labios u otras zonas), especialmente cuando el color ha virado, está demasiado saturado o impide realizar un nuevo tratamiento con naturalidad.
No necesariamente.
En muchos casos basta con *aclarar o limpiar* el pigmento existente para poder trabajar de nuevo con mayor control y conseguir un resultado más natural.
De forma general, es necesario esperar *entre 6 y 8 semanas* tras la última sesión de láser antes de volver a micropigmentar.
Este tiempo permite que la piel se recupere completamente y que podamos trabajar sobre una base limpia y segura.