Reconstrucción de Areolas

Home / Cejas

Tatuaje de areolas: El Cierre de un Ciclo.

La micropigmentación de areolas no es un trabajo decorativo.
 Es un trabajo de reconstrucción, precisión y sensibilidad, donde el objetivo no es que se note la técnica, sino devolver una imagen natural, coherente y respetuosa con el cuerpo.

Cada caso es distinto. Hay areolas que necesitan ser reconstruidas tras una cirugía, otras que requieren corrección de color, forma o asimetría, y otras que han perdido definición con el tiempo. Mi forma de trabajar parte siempre de una valoración individual, sin prisas y sin soluciones estándar.

El trabajo de areolas mamarias lo realizo con técnica de tatuaje, utilizando tintas de tatuaje, y esta elección es completamente consciente.

Los pigmentos semipermanentes están al servicio de la micropigmentación facial porque permiten adaptar los tratamientos al paso del tiempo, a la caída natural de párpados y cejas, a los cambios del rostro o incluso a modas. En el caso de los pechos, no existen modas ni motivos estéticos que justifiquen que ese trabajo se difumine o desaparezca con los años. Una mujer no busca que su areola se borre con el tiempo. Por eso, en este tratamiento, el uso de tinta de tatuaje tiene todo el sentido.

FAQ

Preguntas Frecuentes

Resolvemos tus dudas antes de empezar.

La mejor respuesta siempre te la dará tu médico, que será quien indique cuándo la piel y el cuerpo están preparados para realizar un tatuaje tras una mastectomía.

Durante años se difundió la idea de que las tintas de tatuaje podían ser incompatibles con las resonancias magnéticas por la mínima cantidad de metales que contienen. Este planteamiento ha sido desmentido por numerosos profesionales médicos, que confirman que dicha cantidad es insuficiente para generar riesgos reales.

Se trató más bien de un mito popular, aunque la decisión final y el momento adecuado deben estar siempre supervisados por tu equipo médico.

Sí, por supuesto.
 En estos casos, el objetivo es copiar la areola existente: su forma, tamaño y color, utilizándola como referencia directa.

El trabajo se realiza con especial atención al color y a las proporciones para que ambas areolas se perciban equilibradas y naturales entre sí.

Depende de cada caso.
 Influyen factores como el tipo de piel y cómo fija el pigmento. De forma orientativa pueden ser 3 o 4 sesiones, pero no trabajo con un número cerrado.

Me adapto al proceso sin prisa, observando la evolución entre sesiones, con el objetivo de conseguir un resultado lo más realista posible y duradero.

Con el paso del tiempo, el cuerpo degrada cualquier pigmento implantado en la piel, incluida la tinta de tatuaje, especialmente en zonas con exposición solar.El pecho, al no ser una zona expuesta al sol, suele mantener el color muy bien durante años. Sin embargo, en presencia de tejido cicatricial, la retención del pigmento puede ser diferente. En esos casos, con el paso de los años puede ser recomendable realizar un pequeño retoque para devolver definición o ajustar el color. Normalmente, un retoque puntual es más que suficiente.